Cuando decidimos dar el paso hacia la SOS-tenibilidad teníamos claro un concepto: queríamos una sostenibilidad real y factible, quizás no tan pro como la sostenibilidad del cartón y el corcho, pero sí una sostenibilidad que se sostuviera de verdad para nosotros y para nuestro cliente, una SOS-tenibilidad circular en la que todos ganáramos.  

Cuando pensamos en Sostenibilidad, hablamos de eventos, nos vienen a la cabeza, imputs y fotos muy concisas, tales como: mobiliario de cartón,  palets  por todas partes, free gree…cosas de este estilo. Pero a la hora de la verdad es mucho más que todo eso y puede ser mucho menos, porque no siempre los materiales primarios son realmente lo que necesitamos para que nuestro evento sea realmente SOS-tenible.

Si un evento para ser sostenible nos ha de costar el triple no es SOS-tenible, es más caro, y eso no nos interesa a nosotros y mucho menos a los clientes.

Eso es lo que pasa cuando para que un evento resulte sostenible nos vamos a los recursos fáciles. Pasa que como están de moda y existe el mercado de la especulación, como en todos los sectores, para que intentar que las partidas más visibles a ojo de todos sean súper eco y sos,  en otras tenemos que hacer malabarismos para ajustarlas quitándose   brillo a todo el conjunto.

Buscamos el equilibrio intentando consensuar cada partida con su parte más SOS, estudiando cómo lidiar con la parte  que causa más impacto medioambiental y ocupándonos de aminorarla sino podemos con toda por causas de viabilidad económica o excesos de recursos humanos.

Os ponemos un ejemplo de lo que para nosotros es SOS-tenible aunque a priori pueda parecer a muchas personas que no tanto: Hemos realizado una pieza para dar a los clientes en los eventos, un bonito imán de nevera en el que aparece  nuestro decálogo de buenas maneras para ser SOS-tenible.
Esta pieza estuvo pensada para ser un reflejo de todo lo que queremos ser y aportar, así que en un primer momento penamos en hacerla de corcho, de cartón… pero al final nos decidimos por hacer una pieza tan bonita de la que nadie quisiera deshacerse, que tuviera un uso para todos y que al acabarse el uso no molestara seguir teniéndola en la nevera. Para nosotros eso es SOS-T por que no se va a tirar, no se va a convertir en un residuo más, y porque nuestro dinero va ser bien gastado.

Está claro que vamos hacia un presente donde tendrá mucho más peso el serlo que el obviarlo, pero sí hemos de contaros que el serlo trae consigo una mochila de más que se tendrá que ir vaciando con tiempo, sin pausa, y con la ayuda de todos, porque ser SOS-tenibles pasa por ofrecer proyectos donde la sostenibilidad se trabaje desde el concepto global del evento, pasando por la comunicación del mismo, la imagen, el desarrollo y el presupuesto, se ha de ser igual de SOS en todo, sin dejarnos nada, y ¿Qué exige esto? Dedicación, horas de gestión con proveedores, estudio, reflexión y concentración para no perder la coherencia en el transcurso de los miles de puntos que se han de tocar.