Estoy casi segura que todos hemos asistido alguna vez a una fiesta temática con disfraces. Normalmente anima mucho y rompe facilmente el hielo, ¿verdad? Personalmente creo que este tipo de fiestas son muy buena idea y, aunque a algunos les da vergüenza, al final todos se lo pasan pipa (yo hasta mi boda la ambienté al estilo cuento de hadas y fue un éxito total wink)

Pero ¿vale organizar eventos corporativos temáticos con disfraces? ¿Es lo que los participantes esperarían y lo aceptarían? ¿Sería de buen gusto y acertado? Depende. Un team building con roles y disfraces, si. Una cena de empresa con pelucas de los 70… no (¡a no ser que nos lo pida el cliente explicitamente!).

En Everama nos encanta inventar. Y nunca desperdiciamos la ocasión de crear algo especial. A cualquier evento nos gusta añadirle algún detalle original y único para que los asistentes disfruten y lo recuerden con cariño.

Por eso muchas veces nos decidimos a proponer a nuestros clientes ideas originales y añadir algo de temática a sus eventos, siempre sin pasarse de buen gusto y manteniendo límites. No son propiamente fiestas temáticas sino más bien eventos con un hilo conductor que conecta todo lo que pasa a lo largo de este.

Abajo os dejo unos ejemplos de eventos temáticos que hemos organizado con fotos de muestra que disfrutamos tanto nosotras en organizarlos como los participantes en asistirlos.

Cena de Navidad in Wonderland

Para una empresa que ya conocemos bien nos atrevimos a crear un evento lleno de magia y encanto. El tema principal fue Alicia en el País de las Maravillas y todo los adornos nos llevaban a este mundo maravilloso. Además, para terminar, los participantes pudieron deleitarse con un show de magia impresionante.

50 aniversario Octoberfest

Una empresa que fue creada en Alemania quiso volver a sus raíces para su 50 cumpleaños. Y que mejor que una Octoberfest con bailes típicos, salchichas, breze, mostaza y litros de cerveza.

Cena de gala con ambiente Dixie

Una elegante cena en septiembre en un precioso jardín con un concierto en vivo de un grupo dixie jazz. Todo el atrezzo llevaba a los participantes a América de los años 50: la luz baja, las mesas con maneteles de terciopelo rojo, las sillas de madera, el escenario… Fue precioso y muy elegante.

Y aunque hayamos tenido ya tantas ideas, seguimos inventando eventos nuevos todo el tiempo. De momento tenemos ya planeado un fin del año en verano y ¡una fiesta rockera a puro estilo rock´n´roll!

Iwona Cellary